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Efectos secundarios del ayuno intermitente en las primeras semanas

Tercer día de 16:8. Son las once y media, en la oficina huele al café con leche de la máquina y tú tienes la cabeza pesada y un humor de perros. Así suelen llegar los efectos secundarios del ayuno intermitente: en las primeras semanas y con una explicación casi siempre sencilla.

Abajo tienes lo que han medido los ensayos, y en quién, junto con lo que suele ayudar en el orden en que conviene probarlo. Al final, las pocas señales que piden parar y consultar. Nada de esto es motivo para asustarse, aunque tampoco para aguantar a toda costa.

1. Conoce los efectos secundarios del ayuno intermitente que recogen los ensayos

Un metaanálisis de 2024 reunió 15 ensayos con 1365 adultos con sobrepeso u obesidad. Quienes ayunaban no tuvieron más cansancio ni más dolor de cabeza que los grupos de comparación, ni abandonaron más. Sí hubo algo más de mareo, unos tres puntos porcentuales y sin llegar a ser significativo, en los grupos que hacían solo ayuno, sin dieta añadida, con una ventana de comida que no era temprana. Es justo el horario habitual en España.

En un ensayo de ayuno en días alternos, bastante más duro que un 16:8, siguieron a 59 adultos con obesidad durante ocho semanas. El 17 % contó estreñimiento, menos del 20 % tuvo mareos y menos del 15 %, flojera. El mal aliento pasó del 14 al 29 %, una subida que no fue significativa.

Esto es lo que suele aparecer al empezar:

EfectoCuándo suele aparecerCuánto suele durarQué ayuda primero
HambreA la hora de tu antiguo desayuno o de la media mañanaDe una a tres semanas con horario fijoAgua o café solo y esperar 20 minutos
Dolor de cabezaA media mañana, sobre todo si has quitado el caféLos primeros díasAgua y tu café de siempre, solo
Mareo al ponerte de pieCon calor o en ayunos largosMinutos, si bebes y te sientasUn vaso de agua con una pizca de sal
Poca concentración o mal humorPor la mañana, antes de comerLa primera o la segunda semanaDejar lo difícil para después de comer
EstreñimientoDesde la primera semanaMientras comas poca fibraLegumbre, fruta entera y más agua en la ventana
Peor sueñoSi cenas mucho y tarde o te acuestas con hambreLas noches en que se repiteCerrar la ventana dos o tres horas antes de dormir

Si lo que más te molesta es la cabeza, tienes causas y soluciones en la guía del dolor de cabeza en ayunas.

2. Empieza con una ventana amplia y sube poco a poco

Pasar de golpe de desayunar a las 8:00 a comer a las 14:00 junta en la misma semana el hambre y la falta de café. Es más llevadero repartir el cambio. Con una cena a las 21:30:

  • Semana 1: 12 horas, desayuno a las 9:30. Solo dejas de picar después de cenar.
  • Semana 2: 14 horas, primera comida a las 11:30.
  • Semana 3: 16 horas, primera comida a las 13:30, solo si la semana anterior fue cómoda.

Si un día duermes mal o hace mucho calor, vuelve a 12 o 14 horas sin pensarlo: acortar un ayuno no deshace nada. FastTrack puede empezar y terminar el ayuno solo a la hora que elijas, así que subir de 12 a 14 horas es cambiar una hora en la app.

3. Bebe más agua y repón algo de sal, sobre todo con calor

Al dejar el desayuno pierdes el café con leche y parte del agua que llega con la comida. Además, en ayunas los riñones eliminan más sodio y agua, sobre todo los primeros días. De ahí vienen muchos mareos al levantarte de la silla.

Bebe un vaso grande al levantarte, otro a media mañana y ten una botella a la vista en el trabajo. Si te mareas, una pizca de sal en un vaso de agua, a sorbos, suele bastar en media hora. Tienes cantidades y bebidas sin azúcar en la guía de electrolitos en ayunas.

En verano todo pesa el doble: una tarde de julio en Sevilla sudas sin moverte, y con el sudor se van agua y sal. Con calor fuerte, quédate en 12 o 14 horas y bebe antes de tener sed. Si tomas medicación para la tensión o tienes el riñón o el corazón delicados, pregunta a tu médico antes de añadir sal.

4. Pon el café a su hora

El café con leche de las once, en el bar de abajo con los compañeros, es de lo que más cuesta dejar. La leche rompe el ayuno, así que esa taza pasa a tu ventana. Lo que conviene evitar es quitar el café de golpe junto con el desayuno, porque la falta de cafeína da dolor de cabeza y flojera los primeros días.

Pide un café solo o un americano a tu hora de siempre y conserva la pausa. Si en ayunas te da ardor, prueba un té. Si quieres bajar la cafeína, hazlo más adelante y poco a poco.

Mira también la hora del último café. Con la ventana abierta hasta las 21:30 es fácil tomarse un cortado a las 18:00 y dar vueltas en la cama hasta la una. Deja el último hacia las 16:00 y por la tarde pásate a la manzanilla o al poleo menta.

5. Deja pasar el hambre y el mal humor de la primera semana

El hambre de los primeros días llega en olas, a tus horas de comer de siempre, y baja sola aunque no comas. Qué tomar mientras pasa lo tienes en la guía del hambre durante el ayuno.

Sobre el humor y la concentración, un ensayo aleatorizado reciente siguió a 122 personas mientras se adaptaban, durante diez días, a un ayuno de 16 horas sin desayuno. Frente a un grupo que comía como siempre, no rindieron peor en las pruebas cognitivas ni tuvieron peor ánimo. Eso sí, se sentían menos concentrados por la mañana, en ayunas, que por la tarde, después de comer.

Esa niebla de media mañana se nota, aunque no empeoró los resultados. Las primeras semanas, deja la reunión complicada para después de comer, y si un día estás irritable con todo el mundo, adelanta la comida una hora.

6. Pon proteína y fibra en tu ventana

El estreñimiento es de las molestias que menos se cuentan. Con menos comidas entra menos volumen, y a menudo menos fibra y menos agua. Ayuda tomar legumbre tres o cuatro veces por semana, un par de kiwis o una naranja entera en lugar del zumo, pan integral y verdura en cada comida. Bebe también dentro de la ventana.

La proteína importa por otro motivo. En el ensayo TREAT, 116 adultos con sobrepeso u obesidad comieron de 12:00 a 20:00 durante 12 semanas y perdieron más o menos el mismo peso que con tres comidas fijas. En el subgrupo de 50 personas medido en persona, el grupo del ayuno perdió algo más de masa magra en brazos y piernas. Pon una ración de proteína en cada comida, como dos huevos o un plato de lentejas, y mantén algo de ejercicio de fuerza.

Hay quien nota frío en manos y pies las primeras semanas, sobre todo si come bastante menos que antes. Los ensayos casi no lo recogen. Revisa que tus comidas sean completas y, si además estás muy cansado o se te altera la regla, puede que comas demasiado poco: consúltalo.

7. Protege el sueño con la hora de la cena

Hay quien duerme peor al empezar, por acostarse con hambre o por una cena enorme a las 22:30. Una revisión de 2025 con 51 estudios separó dos casos. En el Ramadán, cuando se come de noche y antes del amanecer, el sueño fue más corto y de peor calidad. En el resto de estudios con ventana de comida, el tiempo de sueño aumentó en conjunto y la calidad no fue distinta de la de los grupos de comparación.

Con el horario español, lo que más cuenta es el rato entre la última comida y la cama:

  • Cierra la ventana dos o tres horas antes de acostarte. Si te acuestas a las 0:00, cena a las 21:30 como tarde.
  • Que la cena sea de tamaño normal y con proteína, por ejemplo una tortilla francesa con ensalada y pan o pescado con patata.
  • Si te despiertas con hambre de madrugada, pon más proteína en la cena o acorta el ayuno una hora.

8. Para o ve al médico ante estas señales

Casi todo lo anterior es incómodo y pasa. Estas señales son otra cosa:

SeñalQué hacer
Mareo que no mejora en media hora con agua y salRompe el ayuno con algo sencillo y acorta el de mañana
Desmayo, palpitaciones fuertes o confusiónCome algo y busca atención médica
Temblor, sudor frío o hambre brusca si tomas medicación para la diabetesRompe el ayuno, toma azúcar rápido y habla con tu médico antes de seguir
Atracones al abrir la ventana o pensar en comida todo el díaPara y consulta con un profesional
Estreñimiento con dolor fuerte, sangre o más de una semana sin mejorarPide cita con tu médico
Molestias igual de intensas a las cuatro semanasVuelve a 12 horas o deja este formato

No empieces sin supervisión médica si estás embarazada o dando el pecho, si eres menor de 18 años o si has tenido un trastorno de la conducta alimentaria. Si tomas insulina u otros fármacos que bajan el azúcar, el riesgo de hipoglucemia es real y tu médico va primero. Con cualquier enfermedad o medicación, consúltalo también antes de un ayuno de más de 24 horas.

Lo esencial

Hambre, dolor de cabeza, mareo y estreñimiento son los efectos secundarios del ayuno intermitente más habituales, y suelen concentrarse en las primeras semanas. Empieza con 12 horas, bebe, mantén tu café solo y pon proteína y fibra en tu ventana. Si a las cuatro semanas sigues igual de mal, este horario no es para ti, y no pasa nada.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto duran los efectos secundarios del ayuno intermitente?

Suelen aflojar en una a tres semanas si mantienes el mismo horario cada día. Si a las cuatro semanas siguen igual de intensos, acorta el ayuno o prueba otro formato.

¿Es sano el ayuno intermitente?

En adultos con sobrepeso u obesidad, los ensayos revisados no encontraron más cansancio ni más dolor de cabeza que en los grupos de comparación, aunque faltan estudios largos. Durante el embarazo o la lactancia, en menores de 18 años, con antecedentes de trastornos alimentarios o con diabetes en tratamiento, necesita supervisión médica.

¿Por qué me mareo con el ayuno intermitente?

Lo más habitual es la falta de agua y de sal, sobre todo con calor o al levantarte deprisa. Siéntate y bebe un vaso de agua con una pizca de sal. Si en media hora no mejora, come algo.

¿El ayuno intermitente da estreñimiento?

Puede darlo, porque comes menos volumen y a menudo menos fibra y agua. En un ensayo de ayuno en días alternos lo notó el 17 % de los participantes. Legumbre, fruta entera, verdura y agua en la ventana suelen bastar.

¿El ayuno intermitente quita el sueño?

En los estudios con ventana de comida fuera del Ramadán, la calidad del sueño no empeoró de media. Si duermes peor, suele ser por acostarte con hambre o por una cena muy grande y tardía.

¿Es normal tener frío al hacer ayuno intermitente?

Hay quien lo nota las primeras semanas, sobre todo si come mucho menos que antes. Revisa que tus comidas sean completas y, si el frío viene con mucho cansancio o cambios en la regla, consulta a tu médico.

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Aviso médico: este artículo tiene fines únicamente educativos y no sustituye el consejo médico profesional. Consulta siempre a un profesional de la salud antes de empezar o modificar cualquier plan de ayuno o nutrición, especialmente si tienes alguna afección médica, estás embarazada o tomas medicamentos.

Fuentes

  1. Zhong F, Zhu T, Jin X et al. (2024). Adverse events profile associated with intermittent fasting in adults with overweight or obesity: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Nutr J, 23(1), 72. Ver en PubMed
  2. Hoddy KK, Kroeger CM, Trepanowski JF et al. (2015). Safety of alternate day fasting and effect on disordered eating behaviors. Nutr J, 14, 44. Ver en PubMed
  3. Bamberg C, Reichenberger J, Blechert J (2026). Stable cognitive performance while adapting to intermittent fasting: A randomised controlled trial. J Health Psychol, 31(4), 1362-1377. Ver en PubMed
  4. Lowe DA, Wu N, Rohdin-Bibby L et al. (2020). Effects of Time-Restricted Eating on Weight Loss and Other Metabolic Parameters in Women and Men With Overweight and Obesity: The TREAT Randomized Clinical Trial. JAMA Intern Med, 180(11), 1491-1499. Ver en PubMed
  5. Lima GS, Vallim JRDS, Marques CG et al. (2025). Effects of time restricted feeding on sleep: A systematic review and meta-analysis. Chronobiol Int, 42(12), 1744-1764. Ver en PubMed

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